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Bogotá en la senda de la Economía Digital

24 de Octubre de 2016

A nadie le quedan dudas de que la realización de grandes eventos le genera a la ciudad algún tipo de dividendo. Pero más allá de lo que Colombia 4.0 le haya podido generar en obras de infraestructura física como se le pide a los eventos o de empleos inmediatos, está lo que queda para el futuro en términos de sembrar semillas para el desarrollo económico.

En el marco de Colombia 4.0, un evento al que asistieron más de 60.000 personas entre los que fueron físicamente y los que vieron las teleconferencias para oír a 246 conferencistas (107 de estos, internacionales) y hacer networking alrededor de las industrias culturales del entorno digital, los emprendedores que participaron en la rueda de negocios generaron expectativas de negocio por US$43,4 millones de dólares y US$641.000 en ventas spot. A esta iniciativa que está en línea con la campaña Colombia Bring IT On, se busca internacionalizar este sector de la economía y convertir a Colombia y, por supuesto a Bogotá, en una especie de Sillicon Valley de este tipo de industria.

De esta manera temas que antes pudieran parecer exóticos para nuestra condición económica como animación digital, medios online, publicidad digital, desarrollo web y móvil, videojuegos y música en streaming son ahora escenarios donde Bogotá puede generar negocios con el talento local y atrayendo inversión extranjera.

Con Colombia 4.0, la Capital tuvo la oportunidad de recibir expertos provenientes de países como Rumania, Bélgica, Finlandia, Bulgaria, Hungría, Estados Unidos, Brasil, Japón, entre otros que ahora ven a nuestra Bogotá con ojos diferentes, como una oportunidad para realizar proyectos de gran escala con una relación costo/beneficio muy atractiva.

“Colombia 4.0 logró no solamente evolucionar, sino convertirse en un escenario al cual todos quieren venir. Lo más importante fue que premiamos el talento en contenidos digitales, en software y también a los ‘makers’, que son una nueva oportunidad para seguir innovando en el país”, indicó recientemente el Ministro de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, David Luna.

Pero otro tema que hay que poner en el balance del evento para Bogotá es que a él no solo asistieron los emprendedores que por naturaleza son muy cercanos a las tecnologías de la información, sino que empresas sólidas de los sectores económicos tradicionales tuvieron la oportunidad de empaparse de las tendencias, de la vanguardia en campos como la innovación.  Uno de los rostros que por ejemplo se vio y que despertó mucha admiración en los asistentes fue el de Efraín Forero, presidente de Davivienda, que estuvo compartiendo con la audiencia cómo las TIC han contribuido para mejorar su servicio de cara al cliente.

Por eso es que nos nos cansamos de repetir que Bogotá quiere, puede y debe convertirse en un polo de desarrollo económico, como siempre lo ha sido, pero ahora desde la economía naranja, desde la economía digital que viene impulsando el gobierno a través del MinTIC. Si el mundo se mueve hacia horizontes de menos ladrillo y más talento compartido y colaborativo, Bogotá no puede ser la excepción.

No es una opción para Bogotá, es un deber insertarse en la economía global con servicios competitivos que ya lo son por calidad, pero aún falta que la Capital deje de ser el secreto mejor guardado del mundo en economía digital y pueda de esta manera codearse con ciudades que están haciendo la tarea en todo el mundo. Debemos soñar con que Bogotá sea el cluster de economía digital más importante de América Latina para atraer más talentos y más inversión privada. Vamos en el camino pero hay que pisar el acelerador.

Por Víctor @Solano
Editor Invitado