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Fondos de Capital Privado, un impulso para el desarrollo de proyectos de alto impacto

25 de Septiembre de 2017

En un periodo de 11 años Colombia pasó de tener 2 Fondos de Capital Privado a contar con 87, principalmente ubicados en Bogotá.

 

Desde que los Fondos de Capital Privado (FCP) empezaron a operar en Colombia en 2005, se han convertido en actores determinantes en el desarrollo de proyectos de alto impacto en el país y en Bogotá. En estos 12 años han impulsado el crecimiento de sectores estratégicos para la capital como el desarrollo de nueva infraestructura, manufacturas de valor agregado y servicios de plataforma tecnológica. Actualmente los FCP de primera generación están empezando a cosechar sus frutos, puesto que las inversiones se presupuestan a 10 años, por lo que es un momento estratégico, con resultados concretos, para atraer nuevos jugadores.

Según información de la Asociación Colombiana de Fondos de Capital Privado (ColCpatila), en 2005 había 2 FCP en el país, año en el que fueron reglamentados. En el transcurso de 11 años esta cifra aumentó a 87 para 2016.  Esto significó una tasa de crecimiento anual compuesta de 42%. En los últimos años los nuevos FCP se han perfilado como fondos de infraestructura, inmobiliarios y de crecimiento.

“La industria de los Fondos de Capital Privado ha demostrado ser un motor de desarrollo económico y social para Bogotá y el país, pues ha apalancado el tejido empresarial de la ciudad y contribuido en la creación y formalización de nuevos empleos. Además la industria ha sufrido una evolución y desarrollo significativa en los últimos 10 años”, comenta Juan Gabriel Pérez, director ejecutivo de Invest in Bogota.   

Entre 2012 y 2016 la inversión anual mediante FCP fue de 450.000 millones de dólares en promedio. Para dimensionar esta cifra, fue casi el doble de la inversión extranjera directa que recibió América Latina en 2015. Esta inyección de capital ha impulsado proyectos en diferentes etapas, desde que están en un periodo de crecimiento temprano hasta que llegan al punto de maduración.

Como explica Pérez, atraer FCP para que participen en proyectos de alto impacto en la ciudad es una prioridad: “Invest In Bogota está comprometida en seguir contribuyendo en el mejoramiento del entorno de negocios que facilite la operación de los Fondos de Capital Privado, y así fortalecer una alternativa de financiación inteligente para el tejido empresarial y emprendedor de Bogotá y de la región”.

El rol que tiene Bogotá en el sector es clave por dos razones: primero, es la sede de gran parte de los FCP; y segundo, posee proyectos atractivitos para dichos fondos, bien sea porque se llevan a cabo en la ciudad o se gestionan desde ahí. En 2016 las áreas en las que los FCP tenían mayor capital comprometido fueron infraestructura, con una inversión de 5.205 millones de dólares; el desarrollo de empresas en crecimiento de diferentes sectores (conocido como Growth Funds), con 3.346 millones de dólares; y la adquisición de empresas en crecimiento acelerado y maduras (Buyout Funds), con 1.025 millones de dólares comprometidos.

Según la encuesta Gestores de Capital 2016, realizada por ColCapital y EY Colombia, Colombia se perfiló como un país atractivo para invertir, pues el 80,5% de los fondos encuestados respondieron que preferían a  Colombia como destino de inversión. Los otros países que les resultaban atractivos fueron Perú y Chile en segundo y tercer lugar respectivamente. Esta misma encuesta reveló un optimismo latente en la industria, ya que el 85,5% de los FCP encuestados consideran que los niveles de inversión en el país aumentarán en un 10%, o cuando menos se mantendrán estables. Este optimismo se debe, en gran medida, a los casos de éxito que ya son tangibles.

Groncol, por ejemplo, es una empresa dedicada al diseño y desarrollo de proyectos de infraestructura ecológica y sostenible apalancada por el FCP Corporación Inversor, y en los últimos 5 años ha llevado a cabo más de 200 proyectos con 100.000 m²construidos. Con la llegada del fondo de inversión en 2012 pasaron de desarrollar 16 proyectos en el año, a 54 proyectos en 2013.    

Otro caso es el de Emi, la empresa de origen antioqueño dedicada a la prestación de servicios de atención médica pre-hospitalaria y servicios en el manejo de seguridad y emergencias, que con la inversión del FCP Tribeca logró consolidar al grupo Emi a nivel nacional, y tiene intenciones de expandirse en América Latina. Según datos de la Superintendencia de Salud, para septiembre de 2016 Emi contaba con más de 305.000 afiliados, posicionándose como la empresa con mayor número de afiliados del país.

De cara a los próximos cinco años, los principales desafíos que deberá afrontar la industria son la revisión de la regulación para los FCP que la Unidad de Regulación Financiera tiene presupuestada, la educación en cuanto a cultura financiera se refiere para que las empresas identifiquen a los FCP como alternativas de financiación, mejorar los canales de comunicación y visibilizar el impacto de las acciones para atraer nuevos inversionistas y diversificar los procesos de salida, más allá de emisiones primarias en bolsa, cuando los proyectos maduren y compran su ciclo.