Fecha

24 de Junio 2014

Bogotá escala dos puestos en el ranking de Mejores Ciudades para hacer negocios en AL

Bogotá
Ranking América Latina
Mejores Ciudades para Negocios
  • Bogotá escala dos puestos en el ranking de Ranking de Mejores Ciudades para Hacer Negocios en América Latina 2014 que publica anualmente la revista AméricaEconomía y se ubica en el 6to peldaño.
  • Este año, Bogotá logró superar a Buenos Aires y a Río de Janeiro. Además, es la única ciudad colombiana dentro del top 10 del ranking.
  • El ascenso se debe principalmente a la mejora en los indicadores de conectividad física y digital, seguido por la disponibilidad de fuerza laboral calificada y la percepción favorable de la ciudad.
bogota_centro_global_de_negocios-02_2

Bogotá despega del octavo lugar que ocupaba desde 2010 y asciende dos puestos en el Ranking de Mejores Ciudades para Hacer Negocios en América Latina 2014, de la revista AméricaEconomía. La ciudad ocupa el 6to lugar, logrando superar este año a Buenos Aires y Río de Janeiro, ciudades reconocidas en el contexto latinoamericano y que descendieron al séptimo y octavo lugar respectivamente.

Mejores 10 ciudades para hacer negocios en América Latina
Ranking 2014

Imagen eliminada.

* Se incluye Miami por su relacionamiento comercial y de negocios con la Región.
Fuente: América Economía, 2014.
 
La mejor posición de Bogotá en el ranking se explica principalmente por la dinámica de los proyectos asociados a infraestructura y conectividad, entre otros la Terminal 2 del aeropuerto ElDorado, avances en la estructuración del Metro de Bogotá, los metrocables y la Troncal Av. Boyacá.

De igual forma, la capital mejoró en el indicador de calidad del recurso humano disponible para los negocios y la innovación, y en la percepción positiva frente a los aspectos clave de calidad de vida.
Así como en ediciones anteriores, Bogotá continúa siendo líder entre las ciudades colombianas. Le siguieron Medellín, que se ubicó en el puesto 17, Cartagena en el 24, Cali en el 29 y Barranquilla en el 31.

Juan Gabriel Pérez, director ejecutivo de Invest in Bogota, afirma que “este resultado ratifica el buen momento por el que atraviesa la ciudad en materia de posicionamiento internacional para los negocios, que se evidencia en el hecho de que Bogotá recibe la mayor parte de la inversión extranjera en proyectos nuevos que llega al país, excluyendo la inversión petrolera”.

Pérez continúa: “Bogotá confirma una vez más su liderazgo en la región y en el país como un hub para los negocios y un destino preferido para la inversión extranjera, gracias a la disponibilidad de recurso humano calificado que permite suplir las necesidades de casi cualquier operación o negocio en la ciudad, sectores con grandes oportunidades como el de infraestructura, movilidad verde y tecnología, entre otros, su favorable ambiente de negocios y calidad de vida”.

Metodología del ranking

El ranking de AméricaEconomía es construido con base en la metodología y cálculo del Índice de Competitividad Urbana (ICUR), la cual analiza variables cuantitativas y de percepción que las empresas y ejecutivos tienen en cuenta al momento de tomar la decisión de instalar sus operaciones en una ciudad. Se evalúan variables como: estructura macroeconómica y político-social del país al que pertenecen las ciudades, dinámica y fortaleza de la económica local, servicios a las empresas, calidad de vida, seguridad, conectividad física y digital, capital intelectual y sustentabilidad ambiental, entre otros.

El ICUR es una herramienta compleja que permite ordenar a las ciudades estudiadas de mayor a menor capacidad/potencial de negocios. El ICUR se compone de ocho dimensiones, cada una de las cuales concentra una cierta cantidad de variables que, combinadas, permiten sintetizar áreas específicas de atributos que tienen relevancia en la atracción urbana de los negocios. Estas dimensiones son:

  • Marco social y político (15%): Integra indicadores y variables de gobernabilidad política, institucionalidad, seguridad, desarrollo social y seguridad jurídica.
  • Marco y dinamismo económico (25%): Reúne indicadores y variables de creación de riqueza, captación de inversiones, estabilidad económica, y de caracterización de los mercados de bienes, laboral y financiero.
  • Servicios a empresas (10%): Contempla indicadores y variables de costo de instalación y régimen de negocios, calidad y acceso a los servicios informacionales (telefonía e internet) y bancarios, y calidad institucional de los gobiernos locales.
  • Servicios a ejecutivos (10%): Contempla indicadores y variables de costo y de calidad de vida, incluidos el acceso a los servicios bancarios a personas y la calidad de los servicios básicos, tales como los servicios educacionales para hijos menores de edad, hospitalarios, hoteleros y de restaurantes.
  • Infraestructura y conectividad física (10%): Incorpora variables e indicadores relativos a la magnitud y a la calidad de la movilidad terrestre, marítima y aérea de las personas y de la carga comercial, tanto al interior de los países como hacia el exterior, así como indicadores complejos de inversión y de desarrollo de las infraestructuras pública y privada.
  • Capital humano (10%): Recurre a indicadores y variables de acreditación y cuantificación de la oferta educacional superior para dimensionar la disponibilidad de fuerza de trabajo local calificada, con énfasis en la formación universitaria vinculada a los negocios y en el capital de innovación.
  • Sustentabilidad medioambiental (5%): Incorpora variables y dimensiones que dan cuenta, en primer lugar, de la calidad de los recursos naturales que determinan la sanidad de la ciudad, tales como la contaminación del aire. En segundo lugar considera la tasa urbana de transporte público no contaminante. Y en tercero, estima el impacto que la urbe produce en el escenario medioambiental global, dando cuenta del sentido de responsabilidad ecológica que expresa la aglomeración.
  • Poder de marca (15%): Se construye a partir de la “Encuesta sobre Negocios y Calidad de Vida en las Ciudades de América Latina”, aplicada en Julio de 2013 a la base de lectores de AméricaEconomía. Sus resultados se ajustan a un indicador de percepción a partir de análisis realizados por AméricaEconomía Intelligence, considerando noticias transcurridas durante 2012-2013.