Teatro Colón y Auditorio Huitaca - Escenarios de Bogotá es Mozart

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Visitar sus 2.400 metros cuadrados es dar un viaje de ida y regreso por la historia de las tablas en nuestro país, vestidas de neoclásico. Novecientas sillas suman el aforo completo de esta maravilla, restaurada en 2014 y enmarcada en una calle llena de historia, avecindada por espacios como aquel en donde se refugiara Simón Bolívar durante la nefasta noche septembrina; la iglesia de San Ignacio de Loyola, propiedad de la comunidad jesuita, con sus criptas subterráneas, cúpula cuya belleza muchos han equiparado a la de la Capilla Sixtina y el vecino Hotel de la Ópera, hospedaje recomendable para quien aspire a una dosis de bohemia, nostalgia e historia en el más histórico de cuantos vecindarios tiene Bogotá.

Esta dosis de bohemia, nostalgia e historia es intensificada al recordar que en el corazón de la Plaza de Bolívar se encuentra el Palacio Liévano, hogar de los alcaldes bogotanos y, también, del Auditorio Huitaca. Más de 100 años de historia nos conducen a conocer este lugar, construido sobre las ruinas de la Cárcel Chiquita, la Cárcel de Mujeres, el Despacho de los Alcaldes, la Casa del Cabildo y el Despacho de los Virreyes, construcciones que fueron destruidas por un legendario terremoto en noviembre de 1827. Sin embargo, este terremoto no pudo destruir las ganas de cimentar nuestras bases históricas en el mismo lugar. 

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