Con un llamado a pensar estratégicamente el desarrollo urbano como herramienta de competitividad internacional, el director ejecutivo (e) de Invest in Bogotá, Carlos Alberto Suárez, participó en el foro Ciudades del Futuro: inclusión y sostenibilidad, organizado por el diario El Tiempo en la Universidad Militar Nueva Granada.
El evento reunió a líderes del sector público, privado y académico, con el objetivo de debatir sobre cómo planear ciudades resilientes, equitativas y preparadas para los retos globales.
Durante el panel Infraestructura para el futuro y desarrollo urbanístico sostenible, Suárez Reyes destacó el papel clave que juega la inversión extranjera directa en la transformación urbana y en la consolidación de Bogotá como un hub regional de negocios.
“Pensar en las ciudades del futuro es entender cómo competimos en un entorno global cada vez más exigente. Avances como el metro de Bogotá representan oportunidades para transformar nuestra infraestructura, mejorar la calidad de vida y fortalecer el posicionamiento internacional de la ciudad como destino de inversión”, afirmó el director de la agencia de promoción de inversión.
La conversación fue moderada por Ernesto Cortés, editor general del periódico, y partió de una cifra reveladora: cada día, más de 250.000 personas se movilizan hacia los centros urbanos, lo que tensiona los sistemas de salud, educación, vivienda y transporte. A partir de este contexto, se planteó la necesidad de repensar el desarrollo urbano desde una lógica de sostenibilidad, eficiencia y cercanía.
Ver Prioridades para las ciudades del futuro: inclusión y sostenibilidad












Panel Infraestructura para el futuro y desarrollo urbanístico sostenible, en Fofo Ciudades del Futuro.
Uno de los conceptos más mencionados fue el de la “ciudad de los 15 minutos”, propuesto por el reconocido urbanista Carlos Moreno, quien invitó a replantear la relación entre los ciudadanos y su entorno inmediato. “La ciudad de los 15 minutos no es solo un modelo de movilidad, es una nueva narrativa de vida urbana. Se trata de garantizar acceso a salud, educación, trabajo y recreación sin depender de largos desplazamientos”, explicó Moreno.
Por su parte, Natalia Silva, subsecretaria de Planeación Territorial de Bogotá, explicó que, si bien la ciudad no se ha planteado ser una ciudad de 15 minutos, sí avanza hacia convertirse en una ciudad de 30 minutos, con proyectos de renovación en zonas industriales como el centro y Montevideo (Fontibón), y una estrategia clara de densificación alrededor del transporte público.
Desde el sector privado, Mauricio Patiño, gerente de Construcciones Planificadas, abogó por un enfoque más flexible y adaptable en los desarrollos urbanos. “Más allá de pensar en infraestructura como algo estático, debemos crear proyectos que puedan transformarse con el tiempo, como lo vimos en la pandemia”, indicó.
Daniel Gómez, vicepresidente del Consejo Privado de Competitividad, reforzó esta visión destacando que la competitividad urbana depende de la capacidad de adaptarse. “Flexibilizar los usos del suelo y responder a las decisiones de las comunidades es clave para mejorar la productividad y sostenibilidad de las ciudades”, señaló.
El panel también contó con la visión académica de Erik Vergel, profesor de la Universidad de los Andes, quien invitó a recuperar el valor de la proximidad humana y propuso diseñar ciudades policéntricas, donde las necesidades básicas estén disponibles sin depender del automóvil.
En la segunda parte del evento, enfocada en Ciudades incluyentes, espacios resilientes, se destacó la importancia de construir entornos que promuevan bienestar, pertenencia y sostenibilidad. María Clara Aristizábal, del Grupo Argos, enfatizó el rol de la vivienda como espacio de comunidad, mientras que Nidia Hernández, presidenta de Colfecar, llamó a pensar el desarrollo logístico sin afectar la eficiencia del abastecimiento urbano.
El foro concluyó con una reflexión transversal: el futuro de las ciudades no depende exclusivamente de megaproyectos, sino de una visión integrada que combine inclusión, sostenibilidad, innovación y cercanía.
La participación de Invest in Bogotá en este espacio reafirma su compromiso con un desarrollo urbano que atraiga inversión y beneficie a toda la ciudadanía. Apostarle a una ciudad pensada para el bienestar colectivo y la competitividad global es, sin duda, un paso decisivo hacia el futuro.







